Análisis de la mortalidad de los pacientes infectados por VIH ingresados en una unidad de medicina intensiva1995-2009

  1. Arce Mendiburu, María Antonia
Dirigida por:
  1. José María Peña Sánchez de Rivera Director/a

Universidad de defensa: Universidad Autónoma de Madrid

Fecha de defensa: 23 de marzo de 2012

Tribunal:
  1. Francisco García Río Presidente/a
  2. Manuel Quintana Díaz Secretario/a
  3. Emilia Condes Moreno Vocal
  4. Enrique Navas Elorza Vocal
  5. José Rafael Suárez Álvarez Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

Treinta años después del inicio de la pandemia del síndrome de inmunodeficiencia adquirida, son muchos los conocimientos fisiopatológicos y avances terapéuticos conseguidos, gracias a los cuales esta enfermedad ha pasado de ser una inexorable condena a muerte, a una enfermedad crónica. Desafortunadamente, esto último solo ha llegado a ser una realidad para los pacientes de países industrializados. En la historia de esta enfermedad, hay un antes y un después marcado por el desarrollo y utilización de diferentes fármacos antirretrovirales que configuraron las pautas de tratamiento antirretroviral (TAR) denominadas - y el apelativo lo dice todo- de gran actividad (TARGA). El impacto del TARGA en la supervivencia fue ya visible a finales de los años 90, mostrando un marcado descenso de la mortalidad, hasta entonces inexorablemente creciente. Este positivo efecto fue incrementándose de tal forma que al final de la primera década del siglo XXI la supervivencia de estos pacientes ya no es diferente de la de la población general. Las Unidades de Medicina Intensiva, han participado activamente en el cuidado y tratamiento de estos pacientes desde el principio. Así, se han publicado diversas series norteamericanas y europeas, de enfermos HIV ingresados en Unidades de Medicina Intensiva, que han ido mostrando los cambios en el perfil y patología de estos pacientes. La aportación española en este campo, ha sido, sin embargo limitada, con tres que analizan aspectos parciales y una única serie global. Si analizamos el pronóstico de los pacientes infectado por VIH ingresados en la UVI, este no parece haberse modificado de forma tan evidente. Una explicación para ello es que las series publicadas de pacientes críticos, analizan y comparan, periodos cortos de tiempo. Para dilucidar esta importante cuestión sería deseable evaluar la evolución de la mortalidad desde una perspectiva temporal bastante más dilatada. Otro aspecto, en mi juicio esencial, es la evaluación del pronóstico vital de estos enfermos a largo plazo, tras el alta en la UVI. En pocas de las series publicadas, se analiza supervivencia ulterior, y en las que lo hacen son períodos tan cortos de tiempo como a los 6, 12 o 24 meses del alta. Un estudio que demostrase una dilatada supervivencia tras el alta de UVI, ayudaría a disipar la duda de si paciente infectado por el VIH, debe o no ser ingresado en un área critica.