Estudio comparativo de la resistencia a la fractura de pilares de zirconia totalmente cerámicos y con base de titanio, en conexión externa e interna

  1. López Pérez, Mónica
Dirigida por:
  1. L.J. Gil Villagrá Director/a

Universidad de defensa: Universidad Europea de Madrid

Fecha de defensa: 01 de julio de 2016

Tribunal:
  1. César Miegimolle García Presidente/a
  2. Carlos Serrano Granger Secretario
  3. Juan Carlos del Real Romero Vocal
  4. Pablo González de Villaumbrosia Santa Cruz Vocal
  5. Teresa de Jesús Sánchez Sánchez Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

La cerámica de óxido de aluminio (alúmina) se introdujo en 1993, pero el primer pilar totalmente cerámico fue introducido un año más tarde, en 1994, y consistía en alúmina altamente sinterizada (CerAdapt de Nobel Biocare). Sin embargo, el problema que presentaba este pilar fue su fragilidad. Con la introducción de los pilares de óxido de circonio (zirconia), se mejoraron las propiedades mecánicas y se ofrecieron nuevas oportunidades para las restauraciones. La zirconia desempeña un papel vital dentro de la biotecnología moderna debido a su carácter inerte y a sus excelentes propiedades mecánicas, como resistencia y dureza. Este pilar cerámico se fabrica a partir de zirconia estabilizada con itria (Y-TZP), un material que está siendo utilizado en cirugía ortopédica desde hace más de 20 años. Sin embargo, la zirconia aún no lleva mucho tiempo en el campo de la odontología, por lo que no hay estudios a largo plazo de su comportamiento mecánico en boca. El objetivo general del trabajo, es estudiar la resistencia estática y a fatiga mediante ensayos in vitro de una muestra de probetas de pilares rectos de zirconia de diámetro estándar sobre implantes, confeccionadas según la normativa UNE-EN ISO 14801. Las conclusiones más destacadas del presente trabajo son las siguientes: todos los pilares fracturan por el cuello; todos los pilares se pueden usar en el sector anterior maxilar incluso a largo plazo; y, por último es necesario, que los estudios sobre aditamentos protésicos, se realicen mediante un protocolo establecido (norma UNE-EN ISO 14801), para que sea más fácil la comparativa entre ellos.